Estar en las redacciones

Como ya os conté, participé la semana pasada en las Jornades de comunicació de proximitat dedicadas a Medios e Inmigración, que organizó en Barcelona la asociación de medios Taula de Comunicació.

Fue realmente interesante y conocí algunos periodistas de estos medios, así como numerosas experiencias que se están llevando a cabo tanto en medios públicos como privados.

Si algo se reprochó a los medios generalistas durante las jornadas, fue la ausencia de periodistas de origen inmigrante en las redacciones. Y no se referían a cuotas, si no a la capacidad de estos de ver los temas con otros ojos además de ser capaces de introducir nuevas temáticas.

Los inmigrantes
forman parte de una potencial audiencia que no siempre se siente reconocida en los grandes medios de comunicación de masas.

Personalmente me recordó al tema de las mujeres en las medios. Su inclusión en los medios ha posibilitado un renacer en el periodismo, sólo frenado por ese particular techo de cristal para llegar a puestos directivos que encuentran las mujeres.

Otras ideas que se oyeron en las jornadas:

-Persistencia de un discurso simplista en los medios sobre el fenómeno migratorio

-Asociación de la noción inmigración a noticias de tipo negativo.

-Actitudes paternalistas por parte de algunos medios

– El peligro de crear guetos mediáticos

– Se habla mucho de los inmigrantes pero con frecuencia ellos no hablan y sólo aparecen las fuentes oficiales como únicas fuentes de información.

– Son objeto, pero no sujeto de las informaciones.

Allí se presentaron varios medios y programas dirigidos a público inmigrante (hubo una excepción, que ya comentaremos en otro momento).

Salvo contadas excepciones estos medios nacen alrededor de asociaciones de inmigrantes, con la finalidad de informar de temas relaciones con el propio hecho migratorio que se mezcla con la lógica necesidad de información sobre los países de origen.

Es decir, nacen porqué hay una necesidad informativa que no se ve satisfecha por los medios, ni públicos ni privados, generalistas o especializados.

Sólo en dos casos esto no es así. Radio Gladis Palmera y Canal Latino, que nacen de manos de españoles que ven en el nicho inmigrante una oportunidad de negocio.

Son en general medios con escasos recursos debido a este nacimiento alrededor de asociaciones sin ánimo de lucro.

Sin embargo percibí en ellos una conciencia cada vez mayor acerca de su capacidad de influencia en la agenda pública. Y en las próximas elecciones generales, dentro de 4 años, ellos podrán ser determinantes. Y lo saben.

Mientras tanto, su no inclusión en los medios generalistas -y sobre todo en los públicos- plantea problemas de conciencia ciudadana, y hace más necesarios los medios segmentados hacia este público.

ADN, un periódico diferente

Hoy ADN cumple 2 años. Y bueno, podríamos decir que es mi periódico: soy joven, mileurista y mujer. Y quizá por eso me guste tanto.

ADN nació con vocación de ser diferente, con el propósito de posicionarse como un diario singular mediante contenidos propios donde la política no es fácilmente la protagonista y la vida cultural y local ocupan los contenidos principales.
(A esto se le llama segmentación del público)

Cases i Associats fue quién dio vida a un proyecto insólito de la mano de Planeta y un buen puñado de empresas de prensa local, y en el que José Sanclemente, ahora su Consejero delegado tuvo algo que ver.

El proyecto nacía con varios condicionamientos técnicos a tener en cuenta: catorce ediciones por las catorce ciudades que producen su información local, además de una edición vespertina, ADN2 (que ya murió), con contenidos actualizados, que se distribuía en Barcelona y Madrid.

En total un diario que saca a la calle más de un millón de ejemplares, por debajo sólo de 20 Minutos, según OJD ( y en otras posiciones más bajas según el EGM).

Un mismo diario, pero diferentes productos:

El diario del lunes crece por la parte de deportes, mientras que de martes a jueves es un producto diferente, es decir, más equilibrado entre las secciones. El viernes se edita ADN Weekend, aumentando paginación y centrado en contenidos de ocio para el fin de semana. Un cuarto producto era el vespertino, único en aquel momento en España (Resce In Pace), con actualización de los contenidos y con cabecera propia, ADN2.

Navegación por colores

Cuatro colores “guían” al lector por las páginas, dividiendo el diario en cuatro grandes secciones. Azul para local, que abre el diario, junto con economía, política e internacional.

Naranja por la sección “La vida”, verde por Deportes, y finalmente el rojo para Cultura.

A diario en el centro del diario se encuentra un reportaje de elaboración propia, potenciado con una propuesta gráfica más elaborada. Este espacio central es un buen caldo de cultivo para el desmelene del diseñador -y el goce de muchos otros-.

Sus portadas siempre me recordaron a The Independent (algunas, escandalosamente), también hijo de la misma factoría catalana.


Precisamente en el suplemento del aniversario de hoy, su director, Albert Montagut hacía una interesante reflexión acerca del futuro del periodismo:

La otra palabra que hemos borrado de nuestro día a día es futuro. No podemos vivir pensando en el futuro cuando el cambio del mundo se está produciendo ahora, en el presente. ADN es uno de los ejemplos de ese cambio. No podemos pensar ahora en cómo transmitiremos la información dentro de unos años o cómo redactaremos. Los técnicos y los lectores nos empujarán hacia el cambio sin problemas.

¡Que me devuelvan mi autobús y mi ventana!


Hoy va de buses
. De TMB, de transporte público en Barcelona. Y hoy descubriréis porqué pone eso arriba de “un poco neurótica”.

Si toda esta semana nuestros queridos autobuseros de Barcelona decidieron fastidiarnos, lo peor es que están en su derecho.

Han decidido que llegue tarde a todas las citas esta semana: están en huelga del 3 al 7 de marzo y amenazan con continuar cada jueves -para no perder las buenas costumbres, digo yo-.

Por cierto, ayer casi atropello por detrás a un hombre con la bici en la acera del medio de Gran vía. Me giré, me paré y le pedí mil disculpas. Le había pegado un susto de muerte -tan blanco se quedó que ni pudo maldecirme-.

Pero… ¡aha! Reconocí su chaqueta gris del uniforme de TMB, y esa chapita roja con una mano con dos dedos levantados, el logo de la huelga de los autobuseros, que reivindican dos días de fiesta seguidos. Y pensé: “Si no hicieras huelga, yo estaría subida a un autobús, tú, conduciendo, y entonces no te habría casi-atropellado y pegado este susto de muerte que te has llevado…”.

Pero en fin, hay algo más que siempre me fastidió de los autobuses:

Esos miles de agujeritos que salpican la superficie de la ventana y que pretenden no molestarte.

Esa publicidad que llevan los autobuses pegada a la carrocería, y que con frecuencia también incluye la ventana.

Pero, ¡ay, amigos! ¡Yo quiero mi ventana!.

No pago un billete para ver la ciudad por un minúsculo agujerito que encima me da dolor de cabeza y produce angustia claustrofóbica.

Yo ya pago 1,30 euros (¡y cómo está subiendo!). ¿Por qué entonces tengo que vender mi trocito de ventana, uno de los pocos placeres que nos ofrecen los transportes públicos?

PD: Los de TMB tienen blog con algunos problemas de expresión…

Qué tendrá Fidel?


Una histórica de tomo de librería como es la Gran Enciclopèdia Catalana abrió sus contenidos online la semana pasada en www.enciclopedia.cat

Enciclopèdia Catalana
desembarcó en Internet en el 1996 y desde entonces, el acceso era por suscripción.

A la semana de abrir sus contenidos online han tenido 273.834 usuarios únicos, que han hecho 395.970 visitas y han consultado 1.381.382 páginas.

Estos son las voces más buscadas:

Fidel Castro con 1.257 visitas

Kosovo con 893 visitas
Catalunya con 620 visitas
Antoni Gaudí con 418 visitas
Barcelona con 416 visitas
Jaume I con 261 visitas
Jordi Pujol con 218 visitas
Espanya con 203 visitas
Països Catalans con 167 visitas
Salvador Dalí con 136 visitas

Es divertido fijarse en estas palabras, otra manera de ver qué está buscando la gente.

En Internet, sin embargo también tenemos nuestra Wikipedia en catalán, Viquipèdia, a la que muchos ya se habían acostumbrado a utilizar.

Tienen además un curioso apartado llamado El món en xifres, donde pueden desglosarse algunos datos, con una actualidad 1.0, todo sea dicho.

En todo caso, es una buena noticia que todos podamos ahora consultarla.