Formatos: del really long al really short


Parece que nos gustan los extremos. Si Internet imponía unos estándares para las noticias no-demasiado-largas porque la-gente-no-lee-en-internet, surgían proyectos que nos decían todo lo contrario.
Empezaron a surgir voces que decían que sí, que también había lectores para el really long, los largos formatos textuales.

Mientras se pregonaba la muerte de los diarios de papel, el San Francisco Panorama -aquel experimento que tanto me gusta de los osados McSweeney’s-, se rebelaba contra lo establecido en aquel impresionante número cero sin medida ni control en el diseño y en la longitud de sus artículos. Una delicia. Lo cierto es que los diarios han encontrado una buena razón para ser leídos: muchos de ellos contienen diariamente un reportaje largo tipo ‘Tendencias’ en LV o el que abre Sociedad en El País.

 

Pero no solo en papel, también con los nuevos cacharros: si ahora no puedo leer, lo guardo para luego y mi dispositivo guarda una copia del texto. Aplicaciones como Intantpaper o Readitlater hacen las delicias de aquellos que se encuentran sin conexión pero con buenos textos en los que sumergirse y no ser distraído. Paradoja: ahora los hay que buscan estar sin conexión para poder leer.

En Internet también aparecía Longreads, una plataforma para descubrir buenas lecturas en Internet de más de 1.5oo palabras. También existen otros proyectos como The Browser o Byliner.

The Atavist publica historias de no ficción a medio camino entre el reportaje largo y el libro.

Algunas revistas online -y offline- se unían a la fe del gusto por las largas lecturas: The Altlantic, (qué por cierto, sus ingresos por el digital acaban de superar al papel), Slate, y las nuevas revistas de papel que han nacido en los últimos meses. Se habla de un resurgir del long-form journalism. IPads, eReaders y otros dispositivos son campo de cultivo.

 

Corto no es sinónimo de banal

Y he aquí que también se dio el fenómeno contrario, y puede que también motivado por los nuevos dispositivos. Si los había que reinvindicaban el really long, también apereció los del really short. Pero lo corto no tiene por qué ser vacío. Al contrario: escribir corto y bueno es de virtuosos.

Twitter nació en 2006 y la explosión de los mensajes de 140 caractéres, herederos de nuestros primeros SMS, inspiró a los visionarios de aquél proyecto en 2008 de 20 palabras,  fruto de la prodigiosa mente de Pablo Mancini y amigos. No se consolidó pero algo dejó entrever algo: Twitter se podía constituir en un medio de comunicación en sí mismo, es decir, informar en 140 caracteres, medir todo aquello que publicas. Que se lo pregunten a @jordipc.

Descubrimos que en Twitter cuando el titular es informativo mucha gente lee sin llegar a pinchar en los enlaces (o lo que es peor, hacer Retuit sin haber leído…) ¿Entonces para qué tanto esfuerzo a distribuir mi contenido? Leer “solo los titulares” es una costumbre de antaño.

En esta tendencia del really short no escapa nadie. Hace pocos días el New York Times anunciaba un nuevo experimento, One-Page Magazine: una página dentro del Magazine del NYtimes, consagrada a las microlecturas. Cada texto no excede de las 150 palabras.

Tumblr es otro nuevo formato a caballo entre la fuerte comunidad twittera, la publicación del blog y el gusto por lo visual y estético.

Tumblr nos sirve para desarollar la idea de really short como un experimento de narrativa: es flexible, ágil, y con enorme capacidad viral. Dentro de Tumblr ya hay una fuerte comunidad alrededor del contenido. Sus múltimples formatos hacen de la plataforma un experiencia rica, divertida y áltamente adictiva.  Producimos pero a la vez “curamos” y descubrimos contenidos como quién encuentra una pepita de oro en un río. Recibir un “reblog” (una republicación de tu post en otro blog) es un reconocimiento de la comunidad.

He aquí que alguien se puso serio en Tumblr y pensó: ¿Cómo sería un medio hecho a imagen y semejanza de Tumblr? Pero en realidad no fue así. Ernie Smith lanzó Shortformblog en wordpress, pero al descubrir Tumblr se dio cuenta que el formato y la comunidad ya existente alrededor de los contenidos encajaban con la idea que tenía en la cabeza. Su lema es “Read it short, learn a lot”. Lo más valioso de Smith no es la agregación que hacen de contenido -hay otros que hacen agregación humana del contenido-, sino  cómo están investigando y desarrollando una nueva presentación más visual de las noticias.

Ayer os comentaba precisamente el nacimiento en Francia de Francetv info, que la home me recuerda al f5 de Factual, aunque la presentación visual del timeline creo que era mejor la de F5.

Del really long al really short… Uno no acaba con el otro.

Para leer más:

-Sesión en ONA11 sobre Long-form: New Platforms for Long-Form Journalism

– Entrevista a Ernie Smith: On Tumblr and News Curation: Interview with Ernie Smith from ShortFormBlog

– En el blog Periodismo con Futuro: ShortFormBlog y las ventajas de Tumblr para los periodistas

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2 pensamientos sobre “Formatos: del really long al really short”

  1. Hola Sílvia, molt interessant el post!
    M’agradaria afegir que, si bé tumblr té moltes possibilitats a nivell de format i permet “jugar” molt amb la presentació dels continguts, quan segueixes altres blogs a través del “dashboard” aquesta gràcia es perd.
    Jo vaig fer un petit experiment creant diferents píndoles per a conformar un sol reportatge que es pot consumir sencer o bé per parts: 30anysdesida.tumblr.com
    Sumant a tumblr Google fusion tables i altres eines es poden fer cosetes tot i no saber programar.

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