Cosas que aprendí en Cáceres (o la contracrónica del congreso)


Subida a un supersónico Ave me dispongo a escribir la (contra)crónica de lo que ha dado de sí mi viaje a la bonita –eso dicen- ciudad de Mérida… a no, perdón, era Cáceres. Como casi no la he visto, me lío.

Durante la ida hice una parada en Madrid de un par de horas antes de continuar con Borja Ventura hacia Cáceres. Directa al Prado para ver la exposición de Rembrandt. A parte de ver al doble de mi hermano, me sentí como en casa, porquéaquello parecía las Ramblas de Barcelona. Codazos para ver un cuadro un miércoles por la mañana. No me lo creía.

Después de comer con un amigo me fui a buscar a Borja. Y en un plis ya estábamos en Cáceres. El pobre aguantó el tipo bastante bien en 3 horas de entrevista con Lola Mola sobre periodismo, medios, empresas y otras disquisiciones profesionales y personales. Y eso que me advirtió: “No me gusta hablar cuando conduzco”. El pobre, no sabía a quién había metido en su coche… Un crack.

Y como digo en un plis plas estábamos en el hotel V Centenario de Cáceres. En el mismo hall empezó una retahíla de presentaciones y ansiados encuentros entre bloggers.

Es tan extraña esa sensación de que conoces mucho a alguien, cuando en realidad, nos os conocéis más que de leer un blog y de unos twitteos, detrás de los cuales podría estar el mismísimo Freddy Krueger.

Pero no, los chicos no decepcionaron. Los Sin futuro y sin un duro en directo (¡Díos, qué grandes son!), nuestra Hepburn particular, Alicia Baidal (ché, quina dona!), MariLink, Rosa, al natural, José Daze, la estrella de todas las reuniones, descubrir quién es la persona que hay detrás de La Propaladora … y se quedan muchos sin nombrar…

Y si hay momentos bizarros en la vida de todos, a mi me tocó en Cáceres.

Fui al congreso a echar una mano con la cobertura en Internet del congreso.
Por las limitaciones técnicas del momento (obviamos el chiste) me desterraron a la sala de la traducción para twittear desde las alturas (vean la foto) el inicio institucional, en el que asistían quién suele asistir: los Príncipes de Asturias, ese hombre que tanto quiere a la rectora de la UOC y al resto de catalanes… junto con otras autoridades extremeñas.

Alrededor de las 11 h leo en Twitter un mensaje de alguien que habla de una explosión en Pamplona. Abro en otra ventada al Diario de Navarra. Nada. El Pais.com. Nada.

Vuelvo a Twitter. Los mensajes de la gente pasan a ser casi exclusivamente sobre una bomba en la Universidad de Navarra aun cuando los medios online no dicen nada.

Y yo empiezo a revivir mi propia experiencia. Y yo twitteando sobre los Príncipes de Asturias, la inauguración del congreso y patatín y patatán… Momento extraño donde los haya.

Pero la vida te pilla así, distraído en otras cosas no tan importantes pero donde hay que estar porque la vida sigue.

Acto institucional, mareo personal, estresada twiteando en aquellas circunstancias…
Después de aquel largo discurso de Ibarra sobre Facebook, Twitter o “Mai espaze”… (¿alguien sabe lo que es?), llegó el momento picoteo con hambre, pero como teníamos que saludar a los Príncipes, pues nos quedamos con las ganas de probar la Torta del Casar. Cuando por fin se fueron, los congresistas ¡¡ya se lo habían jalado todo!!…

(Atención al chico del jersey amarillo)

¡Ah!, pero tuvimos un momento “Reinas de la blogosfera”. Le preguntamos a Letizia que si tenía móvil, que si leía todo lo que de ella se publicaba, que si tenía email, y que si echaba de menos la profesión. Nos contó que llegó a hacer Egosurfing, pero que ahora no tenía tiempo material. Y allí estuvimos “departiendo animadamente”, como diría la revista ¡Hola!.

Nos presentó hasta al que le hace el clipping de prensa que “tampoco tiene tiempo para leer” . Yo le recomiendo que utilice un Netvibes o un Google Reader, verás como se organiza la agenda informativa… La vi muy 1.0… pero bueno, cómo cualquier español de a pie.

Bromas aparte fue interesante el momento séquito real. Ver la cantidad de gente que se mueve alrededor de los príncipes, las medidas de seguridad, las dinámicas que se crean entre la gente y los Príncipes, los Príncipes y su séquito, y el séquito con la gente. Sé de uno que le sugirió al príncipe que se abriera un blog…es que somos unos enfermos, que queremos que hasta el apuntador tenga blog.

Y sí, aquello volvió a tener ese aire de encuentro de aficionados a Star Trek, en el que no era necesario explicar a -casi- nadie qué es Twitter.

Pero aun así…siempre se aprenden cosas.

Cosas que aprendí en Cáceres:

1. Que si los bloggers son privados de Wifi por un periodo demasiado largo, puede sufrir algún tipo síndrome de abstinencia que los convierte en seres altamente violentos y enajenados.

2. “Expósito for President” Desde ya soy fan del director de ABC. Expósito explicó con bastante honestidad el proceso que ABC y él mismo están viviendo de acercamiento al mundo digital. “Me estoy empapando de todo lo que es Internet”.

Esa actitud de apertura al aprendizaje me gustó mucho, mientras que otro ponente, director de medio online, (un señor de pelo blanco que según @azafata, no se cansaba de hablar), me dijo “ya estar mayor” para aprender nada, que “bastantes horas trabaja ya” y que para las cosas técnicas “ya están los jóvenes”. Qué dos actitudes…

3. Qué es la Integración redaccional asimétrica: Descubrí la enésima teoría de integración redaccional. Lo oí en boca de Nacho Escolar, así que, conociendo mi freakismo, y aprovechando que el Pisuerga pasa por no sé donde, cuando tuve ocasión, le pedí que me explicara qué era eso de la “integración asimétrica”. Me lo reservo.(Por cierto, Nacho, qué mejor sugerencia que seguir a …@lolacomomola, la que más mola, pero cualquiera de los @sinfuturo son los reyes, ¿no crees?).

4. Que los taxista de Cáceres tienen una capacidad asombrosa de dar conversación incluso a altas horas de la madrugada. Y esta información, no creáis, ha sido largamente contrastada por otros congresistas.

5. A mi no me gusta llamarme “bloguero” ni “bloguera”

6.Que Sebas Muriel, está muy lejos de ser un encorbatado directivo de una corporación pública y hasta aquí puedo leer.

7. Que después de la segunda copa… todos somos iguales, abajo mitismos.

8. Que algunos directivos molan, como Rosalía Lloret, de RTVE que vino un día antes de su intervención y asistió a otras mesas redondas. “Hay que escuchar lo que otros dicen, ¿no?” me dijo. De otros, mejor no decir nada.

9. También aprendí que hay un tío con apellido de color cálido, que tiene muy mala baba, y que alguien le debería decir que a las preguntas se responde con menos mala milk, please.

10. Que en un congreso con tanta cámara y video, uno no puede ni echarse una legítima cabezadita sin que le incordien, y le saquen una foto, y una foto de la foto.

Periodistas
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