Carmela Ríos

Carmela Ríos: “Lo móvil nos obliga a una gimnasia narrativa constante”

 Carmela Ríos

Carmela Ríos es desde hace unos meses la responsable de “Nuevas Narrativas” en Unidad Editorial. Periodista de tradición televisiva, fue reconocida en 2012 con el Ortega y Gasset de Periodismo digital por su cobertura móvil pionera del movimiento #15M de 2011. La atraco en medio del GEN Summit celebrado en Barcelona la semana pasada para hablar del experimento “España en Tránsito” que le llevó a recorrer, junto al director de Fotografía de El Mundo, 1.200 km en 3 días tratando de hacer una crónica en movilidad y en directo sobre el vuelco electoral que ha cambiado el mapa municipal de media España. Un ejercicio de “gimnasia narrativa” como dice Carmela, tratando de entender cómo utilizar el móvil y las redes sociales para hacer periodismo. Esto ha sido solo el principio.

 

¿Cuál era el objetivo del proyecto?

La idea era llevar a cabo una experiencia de periodismo móvil, a cuatro manos, con dos de esas manos muy experimentadas en fotografía. Mi compañero de viaje era el jefe de Fotografía de El Mundo, Carlos García Pozo. Está en un proceso de adquirir las habilidades de su trabajo en movilidad y en digital. De hecho, nos planteamos hacer una parte de la producción gráfica desde el móvil, no solamente difundida desde las redes sociales, sino que los propios videos y fotografías fueran producidas desde su teléfono móvil.

Queríamos hacer la crónica en tiempo real del país que amanecía después de 24M. Y era buscar lo que creo que los medios olvidamos demasiado: la gente, las personas. Era un ejercicio móvil para poner los pies en la calle, lugares donde los periodistas no solemos ir. Hay toda una realidad en España que no se suele mostrar, porque los periodistas suelen estar en las grandes ciudades.

1

¿Hicisteis un guión previo al viaje?

Claro, el trabajo móvil, como cualquier otro trabajo, necesita de una preparación. Con el mapa en la mano, miramos en primer lugar lo que era posible hacer en 3 días, 1.200km y buscar un equilibrio entre los desplazamientos y las historias. También decidimos en qué formatos y en qué redes íbamos a trabajar, un protocolo de actuación para no tener que pensar en ello cuando llegáramos a los sitios.

¿Ya sabíais a quiénes ibais a entrevistar?

En algunos casos sí, en otros no. En los primeros tramos [fiesta de Carmena en Madrid y dimisión de Rosa Díez] fue más difícil prepararlo porque la reacción se estaba produciendo en directo pero al día siguiente ya teníamos un mapa más claro de cómo iba a quedar la situación después de las elecciones.

¿En qué pueblos y lugares estuvisteis?

Estuvimos en Sol, en la fiesta de Carmena, la dimisión de Rosa Díez, en Talavera de la Reina, Espartinas, Trujillo, Cádiz, Carmona, Requena y Xativa. Los elegimos por los cambios que se habían dado en las alcaldías. Por ejemplo, en Valencia, un sitio donde el cambio va a ser muy grande, intentamos buscar un alcalde muy jóven del PP que podía tener una voz crítica después de la rueda de prensa de Rajoy que dejó a todos fríos. Él pidió en un “en vivo” la dimisión de Rajoy.

¿Qué herramientas utilizasteis para la cobertura?

El teléfono móvil y el ipad, por un lado, el material fotográfico de Carlos en una parte de la producción. Y en cuanto a redes: Vine, twitter (a través de la cuenta @El Mundo en vivo), algo en Snapchat, Periscope e Instagram. Los videos más en Periscope, Twitter y directos.

¿Qué aprendisteis? ¿A qué conclusiones llegasteis?

Para los dos fue una muy buena experiencia porque es lo que yo llamo un ejercicio de “gimnasia narrativa”, algo que tienen que hacer los medios permanentemente: elegir la mejor forma de contar una historia, en el mejor horario y el mejor soporte. Este viaje ha sido un ejercicio sin pausa de tres días de “gimnasia narrativa”. Yo estoy más acostumbrada, pero para Carlos ha sido un máster intensivo en estas herramientas y en el uso de redes sociales. El Mundo ha ganado un jefe de fotografía completamente digital. Una persona que reflexiona

2

¿Qué hubiera hecho? Yo hubiera alargado un día más el trabajo. Porque hubo tramos porque los tramos fueron demasiado. Debería haber habido más equilibrio entre los kilómetros y los sitios. Había sitios que valía la pena quedarse más tiempo como por ejemplo en Cadiz, pero en Valencia también se daba un vuelco muy grande y debíamos estar allí.

¿Qué te parece Periscope? ¿Qué limitaciones le ves?

Tiene muchas limitaciones porque como sabes, Periscope ha sido adquirida por Twitter cuando aún está en fase de desarrollo. Tiene muchas cosas que mejorar. Pero ofrece para mi dos grandes diferenciales. Una, su facilidad de uso: abres la aplicación y en un clic estás en directo. Y segundo, la interactividad: la posibilidad de que podamos establecer en tiempo real una conversación contigo y entre ellos.
¿Los contras? A mi la imagen en vertical no me gusta. Tampoco me gusta cómo queda cuando tenemos que enlazarla en la web de El Mundo. Creo que hay una asignatura pendiente para crear algo que sea agradable de ver. Periscope debería ofrecer la posibilidad de embeber en la web si tiene ambición de tener presencia en los medios de comunicación. Yo lo veo un uso muy forzado para usuarios normales. Pienso que Periscope es una herramienta muy periodística pero para eso hay que ponérselo a los periodistas muy fácil como ha comprendido por ejemplo Google.

Quiero preguntarte sobre tu trabajo en El Mundo. ¿Con qué misión llegas?

Hay un proyecto que se pone en marcha con la llegada de David Jiménez como director y que tiene una idea muy clara de lo que quiere hacer y eso se llama periodismo. Lo que yo aporto son nuevas estrategias narrativas. En concreto, mi misión es crear sinérgias entre departamentos. Hasta ahora los departamentos trabajaban por separado, ahora todas las barreras tienen que caer. Estoy para impulsar este tipo de diálogos.

4

¿Vais a hacer formación en la dirección no de que tú hagas cosas, sino que todos los periodistas puedan hacer cosas?

Sí, claro, estamos en ello. Hemos impulsado ya un curso de video, no solo de edición, sino más importante: en el entrenamiento de las gimnasia narrativa para que los periodistas sean capaces de identificar qué parte de sus historias pueden ser contadas con video y cuáles no. Eso se hace viendo mucho video y reflexionando con gente que sabe mucho del tema y ayudando a los periodistas a interiorizar que el video forma parte de su rutina profesional, aunque sean periodistas que han sido hasta ahora ha sido de texto y de papel. Pero los periodistas reaccionan muy bien porque tienen lo más importante: el oficio. Hay un potencial espectacular periodístico en la redacción: se trata ahora de traducir eso a nuevas narrativas y yo estoy plantando la semilllita en la cabeza de cada uno de esos periodistas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Un pensamiento sobre “Carmela Ríos: “Lo móvil nos obliga a una gimnasia narrativa constante””

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *